Resumen:
La investigación tuvo como objetivo evaluar el efecto de dos biofermentos, elaborados a base de estiércol de vacaza y cuyaza, en la recuperación de un suelo degradado en la comunidad campesina de San Pedro de Pariarca, distrito de Tantamayo, Huánuco. El estudio fue de tipo básico, con enfoque cuantitativo, nivel correlacional y diseño experimental. La muestra estuvo constituida por un área de 9 m² dentro de una superficie de 0.5 hectáreas, destinando 1 m² para cada repetición en seis sag y 1 m² para separar los bloques, ubicados en el centro de la parcela para reducir variaciones. Los resultados mostraron mejoras significativas en los parámetros químicos del suelo tras la aplicación de los biofermentos. El pH inicial de 3.99 ± 0.05 se elevó hasta 4.80 ± 0.07 con vacaza y 4.54 ± 0.06 con cuyaza, evidenciando diferencias significativas tanto en el efecto del biofermento (F = 76.667; p < 0.001) como del tratamiento (F = 106.264; p < 0.001) y en la interacción entre ambos factores (F = 5.398; p < 0.001). La materia orgánica aumentó de 2.14 ± 0.03 % a 2.70 ± 0.05 % con vacaza y 2.96 ± 0.04 % con cuyaza, con efectos significativos del biofermento (F = 14.276; p < 0.001) y del tratamiento (F = 51.210; p < 0.001). El nitrógeno total incrementó de 0.107 ± 0.002 % a 0.146 ± 0.003 % y 0.158 ± 0.004 %, con diferencias significativas tanto en el biofermento (F = 16.125; p < 0.001) como en el tratamiento (F = 48.778; p < 0.001). El fósforo disponible aumentó de 3.18 ± 0.12 ppm a 8.59 ± 0.21 ppm y 9.91 ± 0.18 ppm, mostrando diferencias altamente significativas en el efecto del biofermento (F = 158.328; p < 0.001), del tratamiento (F = 1017.610; p < 0.001) y en su interacción (F = 10.409; p < 0.001). En cuanto al óxido de potasio, los valores iniciales de 66.28 ± 2.05 ppm aumentaron hasta 484.76 ± 3.44 ppm con vacaza y 472.22 ± 2.97 ppm con cuyaza; si bien el efecto del biofermento fue marginalmente significativo (F = 3.986; p = 0.050), el tratamiento mostró un efecto altamente significativo (F = 505.225; p < 0.001), mientras que la interacción no fue significativa (p > 0.05). Asimismo, la cuyaza redujo notablemente la saturación de aluminio de 39.66 ± 1.2 % a 5.89 ± 0.8 % (p < 0.001), demostrando su alta capacidad de corrección de la acidez. Los análisis de comparaciones múltiples mediante la prueba de Tukey confirmaron incrementos significativos (p < 0.05) en pH, materia orgánica, nitrógeno y fósforo para ambos biofermentos, mientras que el potasio mostró diferencias significativas solo en el tratamiento con cuyaza. En conjunto, los resultados del ANOVA de dos factores y la prueba de Tukey permitieron rechazar las hipótesis nulas y aceptar las hipótesis alternas, concluyendo que la aplicación de biofermentos de vacaza y cuyaza incide significativamente en la recuperación de suelos degradados por el uso prolongado de pesticidas y fertilizantes. Se evidenció que ambos biofermentos mejoran los parámetros químicos del suelo, siendo la cuyaza más efectiva en la corrección de la acidez y en el incremento de la disponibilidad de nutrientes esenciales. Estos hallazgos respaldan lo propuesto por Restrepo (2007), Yucaila (2020) y Gómez (2021), quienes destacan el potencial de los biofermentos como alternativa sostenible y eficiente para la restauración de la fertilidad, la reducción de la dependencia de insumos químicos y la promoción de una agricultura andina resiliente y ecológicamente responsable.