Resumen:
El objetivo de la presente investigación fue evaluar la eficacia de un taller vivencial de prácticas ecoeficientes para optimizar la huella de carbono en estudiantes de secundaria. Se aplicó un enfoque cuantitativo con un diseño pre-test/post-test a una muestra de 70 estudiantes del Colegio San Agustín, Huánuco. Se utilizó un cuestionario validado para medir la huella de carbono en cinco dimensiones: energía, transporte, alimentación, residuos y agua. La significancia del cambio fue determinada mediante la prueba de los rangos con signo de Wilcoxon. Los resultados demostraron una reducción estadísticamente significativa (p < 0.05) en la huella de carbono total tras la intervención. El puntaje promedio del grupo descendió de 73.8, correspondiente a una categoría “Moderada”, a 48.6, alcanzando una categoría “Baja”. Todas las dimensiones evaluadas mostraron una mejora, siendo el transporte el área de mayor optimización. Se concluye que el taller vivencial es una herramienta pedagógica y práctica de alta eficacia para fomentar hábitos sostenibles y reducir de manera tangible el impacto ambiental de los estudiantes, validando este modelo como una estrategia pertinente para la educación ambiental en el ámbito escolar.